No es la primera que acudimos a este restaurante, esta vez decidimos cenar en las planchas y las campanas del extractor no funcionaban por lo que pasamos un calor horrible. Por experiencias anteriores sabíamos que la comida es muy buena, en cambio esta vez no fue así. Hubo descoordinación entre la mesera y el cocinero con la demanda de los platos, además el vino estaba muy caliente, parece que la mesera era nueva y creo un pequeño desfase.
