Fui hace algunos días y pedí medallones de pollo Rubens. En el momento senti una textura un poco rara pero pense que era por el queso que lleva sin embargo pedi la mitad de mi plato para llevar y cuando llegue a mi casa noté que el pollo estaba completamente crudo en el centro. Para el precio de este lugar me parece que es inaceptable. No creo que vuelva. Otra mala experiencia es que el pan de ajo tuvimos que regresarlo porque estaba quemadísimo. Me sentí decepcionada de este lugar
