Me encantó la decoración del lugar aunque las mesas que van a lo largo de la pared me parecen muy pegadas unas de otras. La atención fue muy buena y la calidad de la comida excelente. De entrada pedimos los dátiles con bacon que estaban a otro nivel como decimos en buen panameño y de plato fuerte pedí el rissoto de langosta que estaba súper cremoso y mi acompañante la entraña con papas que estaba deliciosa. Definitivamente se puede convertir en uno de mis restaurantes favoritos... Salud!!



