Lo que más me gusta de este restaurante es el ambiente, en las noches de verano hay una brisa fresca y el clima es inmejorable. Su especialidad son los mariscos, delicioso y fresco. Una buena cerveza fría es ideal. Lamentable la última vez que fuimos, ordenamos varias entradas que nunca llegaron. El servicio es bastante malo, lento y desanimado.



