Un poco enredado llegar pero con paciencia llegamos a la meta. Estacionamiento distante especialmente si está lloviendo. El ambiente del típico restaurante comunal norteamericano. La comida abundante y con especies bien balanceadas. Probamos un pollo con salsita con un toque de limón, una hamburguesa y el salmón. Todos con sabor agradable sin que se le salga a uno un WAO. El mesero mostró su habilidad de ser uno más. Tuvimos el inconveniente de que el "sistema" estaba caído y solo aceptaban efectivo.
