El ambiente y el local son acogedores. El personal es rápido y eficiente. Los cafés y tés son de alta calidad. Los ice blended son excelentes, creo que son los frappés con el tamaño más grande que se vende en el país (24oz). Sus postres son deliciosos. La música es perfecta. Los baños muy limpios. Hay horas en que la fila es larga, pero avanza rápido. Lo siento un poco más barato que en LA.
