De los cuatro platos que pedimos, 3 estuvieron muy buenos, sumado a esto la entrada (berenjena rusa) estaba riquísima. El jambalaya estaba seco, le faltaba sal y no tenía un solo camarón. Parecía arroz de fonda guardado bajo el bombillo. Otro plato fuerte que estuvo muy bueno fue la berenjena con carne y curry -- no recuerdo el nombre exacto. Estaba muy bien hecha, al igual que la hamburguesa, buen término y la calidad de la carne excelente. Hay que tener cuidado donde sentarse, pues, o las mesas son muy pequeñas o (algunos) asientos incómodos. Consideración para los que sufren de la espalda... Nos llamó la atención también el té frio, parecerá una trivialidad, pero nada como un buen té frío "hecho en casa". El servicio, fue bueno, aunque un poco desatento en momentos, considerando que el restaurante estaba vacío, pero el personal sumamente amable y conocedores del menú, por lo que si no está seguro de qué pedir, le pueden recomendar, pienso yo que, con bastante éxito. Definitivamente vovería, pero no vuelvo a pedir "arroces"...
