Puedo decir que el sabor es rico de los platos, los mejores wanton que haya comido en Panamá. Pero tuve la sorpresa que en mi plato había un gusano, le enseñe al mesero, se disculpo por lo que paso y a los pocos minutos regreso diciendo que no que era parte de los frijoles nacidos, cuando no es así. Al final se porto grosero y nos tiro la cuenta al piso, horrible experiencia.


