Muchas amistades me habían hablado de lo tradicional de este restaurante en Panamá y hoy decidí ir. Tengo que decir que la comida me pareció muy normal y la presentación de los platos deja mucho que desear, mi esposa pidió trio de pastas y cuando llego el plato no sabíamos si era Lasagna. Me pareció que el precio es un poco elevado para el tipo de comida que sirven. Lo mejor fueron los postres muy ricos el tiramisú y el tres leches. El servicio también fue bueno.


