El sabor de la comida me sorprendió, estaba muy sabrosa: carne mongolian, camarones con jengibre y arroz frito, todo delicioso! Con las entradas no nos fue muy bien. Pedimos pollo con ajonjolí y la presentación era distinta a las fotos que aparecen en Degusta y tenía poco sabor. De postre el flan muy rico. La atención fue extremadamente rápida, la comida llegó en 5 minutos o menos y todo a la vez. Mi única queja en la atención es que es un restaurante con mucha diversidad de platos y salsas, no tuvimos guía del mesero a pesar que pedimos ayuda, debe ser porque era el día del padre y había mucho movimiento. Conclusión: Recomendado. Seguro regresaré.




