Desde el primer momento, destaca la buena atención del personal: desde que te abren la puerta del auto, pasando por la descripción de todas las opciones en comida y vino hasta el perfect timing para retirar los platos, rellenar nuestras copas y dar seguimiento a nuestras necesidades. La comida es deliciosa, comi las mejores albondigas de mi vida por el sabor de la carne, por la textura que es suave sin ser soggy y por la carga cultural de apreciar las enseñanzas de la abuela del chef, como el mismo nos contó. Y como valor adicional, cuentan con pastas frescas y especiales del día, recomendaciones del chef en comida y vino que hacen la experiencia mas acogedora.
