Pasé por un antojo de pizza y aproveché a probar la panadería. Me fui con una buen sorpresa. Sólo sentí las pizzas un poco suaves, pero con muy buen sabor, en especial la hawaiana (sí, perdón jajaja). Las cebollas encurtidas y el toque de limón ayudaban mucho a balancear los sabores. El pan de chocolate y la danesa de maracuyá fueron de lo mejor.
