Fui a comer postre y me gustaron mucho. La infusión de frutos rojos estaba rica y tenía un buen tamaño. La terraza también es cómoda y agradable para pasar un rato. Lo único que no me gustó tanto fue que, al acercarse la hora del cierre, comenzaron a barrer cerca de nosotros. Entiendo que el personal debe preparar el lugar para cerrar, pero considero que podrían hacerlo de una manera más discreta para que los clientes puedan terminar de disfrutar su visita.

