Quedé impresionada con su carne en limón; a pesar de que no como arroz, es un plato que repetiría sin pensarlo. La sazón, la cantidad y el balance con el aguacate eran perfectos. Su focaccia también estuvo deliciosa y tiene la porción ideal para compartir entre dos. Para cerrar, probamos sus helados, que tienen sabores súper creativos, como el pumpkin chai. ¡Una experiencia que vale totalmente la pena! 🤤✨




