Fui a Fridays de Marbella y la verdad salí bien contento. Pedí los chicken fingers y estaban crujientes y jugosos, nada secos. Me los dieron con salsa buffalo y honey mustard y esa combinación es lo máximo, una pica rico y la otra es dulcita, así que vas alternando y no te cansas. Me tomé un Long Island que estaba bien preparado, fuertecito como debe ser. El mesero muy atento, los drinks deliciosos, y todo en su punto!!!
