Llegamos y no tenían ni Mangonada, ni Michelada ni Queso Fundido, ni postres y otro poco de cosas más pero por la hora decidimos quedarnos y pedir unos quesatacos y unos nachos. La chica muy amable con todo y que nos la pasamos quejándonos de que no tenían nada. De resto, no estoy seguro que vuelva. En la sucursal de Vía Israel es lo mismo otras veces que voy.




