Para empezar, el Thai Crispy Pork está delicioso, crujiente y con ese toque caramelizado que combina muy bien con la salsa picante. El Pad Thai es de los platos que no pueden faltar, con muy buen balance entre el tamarindo, los fideos y el maní. También recomiendo el Massaman Curry, cremoso, aromático y lleno de sabor. El Crispy Beef Fried Rice es otra excelente opción, especialmente por el contraste de la carne crujiente con el arroz frito
