Si buscan una auténtica experiencia de comida española, este restaurante es una visita obligada. Fuimos a celebrar el cumpleaños de una amiga y la velada fue simplemente espectacular. Empezamos con unas tapas deliciosas, pero tengo que hacer una mención especial a los chips de berenjena, recomendación de Josué, nuestro mesero. ¡Fueron, sin duda, mis favoritos! El servicio de Josué merece un reconocimiento aparte. Su amabilidad, conocimiento del menú y excelentes recomendaciones hicieron que la experiencia gastronómica fuera aún más especial. Estuvo atento durante toda la noche y realmente marcó la diferencia. Los huevos rotos estaban a otro nivel, llenos de sabor y perfectamente preparados. Y aunque normalmente no soy fanática de las paellas, esta vez quedé gratamente sorprendida con la fideuá de mariscos: exquisita, llena de sabor y perfectamente equilibrada. Para completar la experiencia, la sangría blanca… ¡simplemente fuera de este mundo! Definitivamente, un lugar al que volvería una y otra vez. Excelente comida, atención impecable y un ambiente perfecto para compartir con amigos y celebrar momentos especiales.

