Casi se me sale una lagrimita que me conectó con mis recuerdos cuando mi abuela materna me preparaba filloas para la merienda. Divinas. Ayer me celebraron el día y la pasamos genial, Alejandro pasó de manera muy amable a conocer como estaba la comida, el empanada de bacalao NO se la pueden perder. La costilla de cerdo al horno se deshace en la boca. En fin, maná del cielo.




