Es una franquicia de CCS desde 1968... como otros restaurantes que esta comunidad ha traido a nuestro país. Sinceramente no tiene nada fuera de lo común.... su comida es buena.. pedimos el pollo a la mongolia y el sabor estaba muy bien y el agri dulce también bueno, pero encontre un pedazo medio crudo. La decoración sencilla y sobria. Le veo futuro por lo gran fanáticos que somos de la comida china en este país. Tendré que regresar para que me asombren más. Lo recomiendo.
