Este lugar es una joya escondida!!! Gastronomía de alta calidad, sabores auténticos, frescos y deliciosos, un vibe privado, reservado y con una vista panorámica a toda la bahía y cinta costera. Recomendadisimos los langostinos a la sal y el salmón… ahhhh!!! y obligatorio el montadito de corvina 🤤 Tienen cócteles de autor , probé con café panameño que estaba delicioso. Y aunque no soy sugar lover no podía irme sin probar postre y menos mal que lo hice , el postre de la casa es una esfera de chocolate con helado de coco, piña glaseada , todo sobre una cama de tierra keke, un espectáculo de sabor ❤️




