Sin duda, las Salted Caramel Stout son de mis alitas favoritas. Siempre se nota que las preparan al instante, ya que llegan calientes, crujientes y llenas de sabor. Las porciones son excelentes y ofrecen una muy buena relación calidad-precio. Lo que más destaca es el equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado, logrando un sabor adictivo que invita a volver una y otra vez. Un lugar que nunca decepciona cuando se antojan unas buenas alitas.

