Conocí Horoko hace más de 15 años por ser de los pocos restaurantes que en ese entonces existían cerca de mi lugar de trabajo en Panamá Pacífico. Siempre muy buena la comida, excelente sazón y porciones generosas. Hoy vine por un evento de golf y quedamos tomando alguito, pedí un delicioso chupe de camarones peruano. Los ingredientes muy frescos, y el sabor fiel al que he probado en Perú. La decoración y ambiente ha evolucionado con los años, es acogedor, agradable y descomplicado.

