teníamos reserva para 13 personas, el restaurante no estaba lleno, la comida buenísima, lo malo: la música muy alta y la atención muy lenta , demoraron mucho es ir a tomar el pedido y para llevar la comida también, no ofrecieron agua hasta que varias veces nos tocó pedirla, estábamos celebrando un cumpleaños se pide un postre para cantar y el muchacho sale de receso , cuando se vuelve a recordar del postre para cantar resulta que nunca lo pidió y después nos dicen que se había agotado y que no nos podían ofrecer más que un helado con una vela.
