A raíz de varias reseñas de Degusta un tanto delicadas he visto que le han puesto amor y cariño al servicio y atención al cliente. Si bien es cierto, tienen una alta rotación del personal. Sin embargo, el capitán o responsable de los meseros se esfuerza por dar lo mejor, liderar, enseñar y ser ejemplo a los demás. Han procurado estar más pendientes del cliente y no solo tomar pedidos y servir los platos y desatenderse. La calidad de los alimentos sigue intacta y sobre todo han mantenido el sabor delicioso que los caracteriza. Es un rinconcito pequeño pero que siempre encontraras algo del menú que te llame la atención y que de seguro volverás a pedir.
