Fui con mi hermana y sus amigos a desayunar, qué suerte que cuando llegamos aún no estaba tan lleno. Luego con los minutos empezó a verse repleto. Nunca había probado este estilo de desayuno que tienen los restaurantes chinos, fue una experiencia única y me gustaron los platillos que probé, aunque no soy muy amante de este tipo de comida. La limonada que pedí estaba algo ácida pero el té estaba muy rico.
