Es la segunda vez que visitamos Afrodisíaco y sinceramente, cada vez es mejor. El risotto es, sin duda el mejor de Panamá; simplemente delicioso, full recomendado. Todo está cuidado al detalle y el ambiente es muy acogedor. Rubilino es sumamente amable y agradable, y los dueños, siempre presentes, transmiten una atención cercana y especial. Más que un restaurante, es un lugar donde te hacen sentir en casa, pero con un toque único que lo hace verdaderamente especial.




