Como panameño, volver a mi país siempre es especial. Pero esta vez fue distinto. Después de vivir en Palermo, donde nació y creció el chef, encontrar en Panamá un lugar así no solo me sorprendió: lo recomiendo totalmente. La comida es genuina, deliciosa y fiel a la tradición siciliana. Pasta fresca artesanal, hecha en casa, como en Palermo. Incluso probé cornetti con pasta sfoglia hecha en el propio restaurante. Aquí no hay atajos ni ingredientes industriales para abaratar costos, sino un compromiso real con la autenticidad. Y eso se siente en cada plato. Un’esperienza autentica, proprio come a casa......Picciotti !!!
