Tuvimos una experiencia fantástica en GEMMA Alta Pasticceria Italiana. Por un total de 16.00 USD, disfrutamos de dos cafés, un cannoli y una pizzetta. La relación calidad-precio es excelente, considerando la frescura y el sabor auténtico de cada bocado. Lo que realmente eleva este lugar es la hospitalidad. El personal fue sumamente atento, pero lo que más nos impresionó fue que el propio dueño estuvo pendiente de nuestra mesa en todo momento, asegurándose de que tuviéramos una experiencia perfecta. Ese nivel de cuidado personal es difícil de encontrar hoy en día. Sin duda, es un lugar al que planeamos volver pronto, especialmente para probar sus pastas, que tienen una pinta increíble. ¡Una parada obligatoria para los amantes de la buena pastelería y el trato cercano!


