Como siempre la comida y las bebidas, muy buenas en este ya icónico restaurante del área de Calle Uruguay. El servicio, como siempre deja qué desear para mi gusto personal, los meseros cuando los llamabas sus gestos eran de estar molestos o los incomodabas por estar en el restaurante. Pero la pasamos bien un domingo, y definitivo volveremos.
