Fuimos el día domingo a cenar en familia por el cumpleaños de mi hermana, al llegar amables y luego el mesero muy poco atento, no tomó bien el pedido de una persona y luego se demoró para reponerlo y todos habíamos terminado de comer, no trajo servilletas (me levanté a buscar en otra mesa), en general una mala experiencia y el restaurante no estaba lleno, por lo que no fue ese el motivo de su poca amabilidad que cayó en grosería
