Un restaurante con vista espectacular al mar, puede ver el puente de las Américas, había música en vivo. Los platos están llenos de sabor, esta vez comí arroz caldoso con un toque de picante para los amantes del mismo, y patacones rellenos que tenían una salsa riquísima, pedí de postre flan y tiene frutos secos y coco por encima Uff delicioso. Un lugar ideal para disfrutar sin prisas




