En sus inicios solía visitar este restaurante y siempre fue bueno en cuanto a sus platillos y servicio. luego ya de un largo tiempo decidí volver a visitarlos y definitivamente no sólo ha mantenido la esencia rica en su comida sino que también ha innovado bastante el menú y ha ampliado su local para hacer de él un mejor y más amplio ambiente manteniendo la armonía y la belleza en su decoración..Pedí una pasta deliciosa que llevaba aceitunas Kalamata , champiñones confitados , tomates rostizados y va perfumado de aceite de trufas, eso estaba a otro nivel de exquisito, de entrada las bruschetas de tomate rostizados , queso bocconcini y pesto de albahaca muy recomendado. Volveré pronto porque tiene una carta muy extensa que vale la pena probar




