Como siempre todo fue perfecto. Ciboulette es nuestro restaurante preferido en Panamá, porque los platos están siempre un 10/10. Pedimos la burrata y los langostinos a la brasa como entrantes y estaban deliciosos. De segundo plato el solomillo a la pimienta y el cordero. Puedo decir que es el mejor cordero del mundo después del plato que cocina mi madre osea un 12/10. Terminamos con un Tiramisu para compartir y estaba para relamer el plato. Cómo era el Día de la Madre tenían a un cantante fabuloso que hizo la ocasión aún más especial.
