Es la primera vez que vamos a este restaurante, estábamos paseando por casco viejo y decidimos almorzar ahí con las familias en el día de la madre, el lugar es un poco chico, pero es acogedor, la atención es excelente, nos pusieron canciones muy especiales para el día, las comidas estuvo deliciosos, buen porciones y precios accesibles. la atención de el pequeño estuvo maravilla, muy atentos en todos momentos. nos pasamos una hermosa velada.




