Una grata sorpresa de restaurante en cuanto a comida y ambiente. Éramos un grupo de seis personas y comenzamos con una Melanzane alla Parmigiana (berenjena frita) y una Polpeta Differente (albóndigas) como entrada. De plato fuerte, la mayoría optó por pasta (Lune al Tartufo) y pizzas (Capricciosa, Prosciuto e funghi y Truffata) para compartir. Sin embargo, la estrella de la noche fue, sin duda, la Salsiccia e Friarielli: ¡un sabor excepcional! El servicio pudo ser mejor; entendemos que, por la alta demanda del momento, no logró cumplir del todo nuestras expectativas. Ojalá puedan mejorar este aspecto, porque en todo lo demás la experiencia fue muy buena.



