Lucca es de esos restaurantes que te hacen sentir como en casa. La pasta está fresca, con el punto justo y las salsas llenas de sabor. Probé la lasaña y fue una delicia — cremosa, bien horneada y con ese toque casero que se nota. El ambiente es acogedor y el servicio súper amable. Sin duda, un lugar al que volvería para disfrutar buena comida italiana sin complicaciones. 🍝




