Apenas llegas lo primero que se escucha es la bienvenida y un frío que no puedes pasar por alto, pero lo buenos y calientitos que están los ramens se le olvida a uno todo.
Apenas llegas lo primero que se escucha es la bienvenida y un frío que no puedes pasar por alto, pero lo buenos y calientitos que están los ramens se le olvida a uno todo.


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