Ya he ido a este lugar múltiples veces y nunca decepciona. Se le puede considerar comida ítalo-americana, por ser italiana con su toque gringo. El servicio por parte del personal es bueno en general, y el ambiente bueno igual. Lo único es que es abierto y siempre puedes ver pasar a la gente que pasea por el mall. De entrada pedimos sopa toscana ilimitada (particularmente es mi favorita). De plato fuerte pedí tour de italia (es la vieja confiable si quieres comer un poco de todo). Mi mamá creó su propia pasta (rotini gluten free a la boloñesa y pollo a la plancha adicional), y mi papá pidió steak alfredo. Todo estaba muy bueno. Una pequeña crítica fue de parte de mi mamá que rotini a la boloñesa podría haber traído más carne en la salsa (según ella, era pura salsa y casi nada de carne). Fuera de eso, todo estuvo delicioso. Definitivamente lo recomiendo y es seguro que mientras existan, seguiremos yendo.




