Desde que entras, se siente un ambiente increíble: relajado, con buena vibra y música chill perfecta para conversar. La atención, de diez. La comida, realmente fresca, deliciosa y con un toque diferente. Pedí un cóctel bien picante y me prepararon el Hato Highball al doble de picante.. una delicia total! Súper agradecida con la atención y la experiencia.

