Casa Ajena

En pleno casco antiguo, diagonal a plaza catedral, se encuentra ubicado un pequeño restaurante con una estructura donde predominan amplios ventanales y muebles de madera, albergando un modesto pero sofisticado local llamado “Casa Ajena”. Los colores tierra predominan en toda la estancia recreando un ambiente antiguo y acogedor donde los comensales pueden degustar extraordinarios platos de cocina internacional de autor.

El nombre Casa ajena viene de ese sitio, para todos casi mágico, en dónde nos sentíamos a gusto y felices, probablemente la casa de la abuela. Este local aspira lograr enmarcar ese sentimiento de vuelta a casa o regreso a un lugar de consentimientos inigualables.

En la carta de este restaurante se despliegan una serie de interesantes propuestas gastronómicas donde se mezclan exóticos y variados ingredientes, creando originales recetas de autor que son complementadas con ingredientes locales. Para iniciar la velada, la recomendación es el Tataki de atún, envuelto en algas, con emulsión de wasabi, teriyaki, aceite de sésamo, mango, aguacate y wantón, sin duda una combinación deliciosa. Otra opción es su pulpo a la gallega, cocinado con pimentón de la vera, aceite de oliva y terminado con papas aromatizadas con finas hierbas.

La sugerencia para continuar con la velada y para los amantes de la pasta, sus ravioloni de zapallo preparados en salsa pesto de pistacho terminados con kimchi y quinoa, creando una extraordinaria fusión y balance en el plato. Otro platillo que se debe probar son los langostinos San Felipe, preparados en salsa de pixbae, ajillo vegetales y hongos portobello confitados, una gran representación y combinación donde ingredientes locales enaltecen la cocina del local.

Para los más carnívoros pueden deleitarse con el cordero en costra de pistacho, creado con cremoso de zanahoria y una mezcla perfecta de pesto, quinoa y menta.

La recomendación de postre se inclina hacia el pie de limón, cautivando el paladar con notas cítricas y dulces. Para los amantes del chocolate también la recomendación es deleitarse con su volcán de chocolate, acompañado con un rico gelato de vainilla, una combinación perfecta entre lo frío del helado y lo caliente de este cake relleno.

El restaurante Casa Ajena es un espacio íntimo dentro de la ciudad donde cada plato está creado recrear sentimientos y placer en el paladar.