





| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 4.1/5 | 3.9/5 | 4.1/5 | $28 | 81 |
Al llegar sentí un ambiente agradable con un ambiente romántico. La atención buena hasta que llegaron conocidos de la administración después de lo cual había que buscar la atención en la mes de los VIP, por que el resto de los comensales desaparecimos para los meseros (con el beneplácito de la administración). La comida no estuvo a la altura de los costos y con deuda al paladar.
He notado que todo el mundo se refiere a este restaurante como “romántica”, sin darse cuenta que ese no es el nombre correcto, sino más bien, dicho en castellano, sería Antigua Roma, que dicho en italiano es Roma Antica. Es tan buena su calidad, su ambiente y su servicio que espero algún día se mude para el vecindario italiano del barrio de San Francisco, en donde entre calle 72 y 71 ya están ubicados los extraordinarios: Pastísima, Casa Túa, Trattoria Toscana, etc.
De buen ambiente pero mala música de acompañamiento el día en que fui. Al servicio le falta un poco de coordinación pero por lo menos fueron amables.
El penne a la carbonara estuvo grumoso, lo cual me indica que no supieron adicionar el huevo sin que les coagulara (mala ejecución), de igual manera el sabor estuvo muy bueno, solo que no muy presentable.
El gnocci ragu d'agnello también estuvo delicioso pero después de comerlo al final quedó un charco de aceite, guakala!
Supongo que volvería pero con los oídos y ojos tapados, porque al final del día lo que dice el paladar es lo que más importa.
La mejor pasta de Panamá, sobre todo la servido desde la Ruota de Parmesano. Vino de la casa con una excelente relación precio / calidad
He ido varias veces y nunca me decepcioné.
Había visto propaganda del sitio y nos dio por ir a probarlo...grave error...el sitio tiene un ambiente tipo romántico ya que es un poco oscuro con velas en las mesas. El servicio un poco lento y habían muy pocos meseros para todas las mesas que tienen. Algo que no me gustó fue el baño que estaba demasiado sucio. Limpiar un baño es más fácil que limpiar una cocina, así que si el baño estaba así no quiero pensar como estaba todo tras las puertas del chef. De entrada una focaccia de hongos que estaba muy normal y como plato fuerte un pollo a la parmigiana que le faltaba de todo. Probé la corvina dijon y me pareció muy regular. A nadie en la mesa le pareció que estaba bueno y nadie quedó con ganas de volver. El plato que más me asombró fue una corvina imperial (con mariscos) que costaba $27.00. No sabía que la corvina estaba en extinción como para cobrar tan caro en un sitio que simplemente no lo vale. Otra nota, no tenían ni sangría ni varios tragos que pedí, el proseco muy normal y no tenían variedad. No me gustó para nada el lugar.
Fui a Roma Antica por recomendación de mi mejor amigo. Llegamos y no había nadie para recibir y orientar a las personas que entran al restaurante. En toda la noche sólo vi 2 meseros que intentaron manejar de manera profesional el volumen de personas en el restaurante. El sitio está bien ambientado a media luz, con una línea neoclásica limpia en tonos neutros y relajantes.
Recibimos el menú unos 12 minutos después de sentadas, de una chica que hizo su mejor esfuerzo por atendernos bien. Pedimos de entrada la bruschetta de camembert y peras que estuvo bien, pero no sobresaliente. De plato fuerte mi amiga pidió la ensalada montesina que estaba muy fresca y rica. Yo pedí el farfalle con hongos, crema de tartufo y nueces, y me quedé muy positivamente sorprendida por el tamaño de la porción que era tan generoso como para 2 personas. La salsa estaba exquisita, delicada y ligera.
Una cosa con la que recomiendo al restaurante tener cuidado es que cuando me trajeron el voucher de la tarjeta para mi firma, solo me trajeron el del comercio, y no mi copia. Este es un detalle que no pueden descuidar, considerando la responsabilidad que conlleva manejar las tarjetas de crédito de sus clientes.
Hoy fui a almorzar a este restaurante algo rápido pues andábamos antojados de comida italiana. Mi primera impresión del lugar fue que es bastante más elegante de lo que parece ser desde afuera. La atención no fue ni buena ni mala, pero de lo que si quiero escribir es de sus pastas.
Primero, hace mucho que no comía una pasta en Panamá que estuviera cocida “al dente”. Usualmente tienden a sobre cocinar la pasta por mas que uno especifique como la quiere.
Segundo, la salsa blanca con hongos que yo pedí estaba buena y no empalagosa. La salsa del plato que pidió mi acompañante -A la Matricciana- estaba a otro nivel. O sea que los dos quedamos muy satisfechos con nuestros platos.
Quisiera volver a este restaurante un día con más tiempo y probar algunos de sus platos de la casa, específicamente los que vi que contienen trufas (no se ve todos los días en nuestro país esto) y sus entradas ya que por estar en el apuro de la hora de almuerzo no nos atrevimos a ordenar mas.
Me invitaron a este restaurante y la verdad de no haber sido así nunca hubiera encontrado la dirección creo, a menos que dijeran que esta frente al antiguo pavo real. El lugar se ve muy bien decorado, es romantico y espacioso, con un área para el restaurante y otra para el "Lounge". Al llegar nos atendieron inmediatamente, nos prepararon una mesa, nos ofrecieron varias opciones de agua embotellada nacionales e importadas para que uno pueda escoger por lo que desea pagar en este rubro, muy bien. Pedimos un vino que lo trajeron acompañado de un aireador que no habia visto antes, curioso detalle. Para el pedido la chica que toma la orden conoce bien todos los platos, es muy amable y te explica todo lo que quieras saber... es la administradora me pareció.
De entrada pedimos brucheta mixta (tomate, ajies y hongos) estaba normal el sabor, me gusto que venía en pan integral bien tostado y acompañadas de una especie de torrejitas de vegetales . De plato fuerte pedi un linguine de langostinos con zucchini que estuvo bueno, pero lo realmente remalcable fue la pasta a la ruota que te la preparan en frente dentro de un "superqueso" que es muy rico su sabor, esta opción no la había visto en restaurantes locales antes y siempre esta disponible en el menú, no como el osobuco que solo lo tienen en determinadas fechas por un par de días. Importante las cantidades son abundantes, así que no probe postre. Volvería ya que me gusto el ambiente, lo que pedi y los precios son accesibles, había otras cosas del menú que quisiera probar. Me comentarion que tienen una cava en la parte de abajo que suelen usarla para reservaciones de grupos y otros, me pareció interesante aunque olvide bajar a ver ese ambiente. Se puede pasar una linda velada en este sitio.