


| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 3.6/5 | 3.7/5 | 2.8/5 | $26 | 19 |
Del ambiente ni hablemos...El servicio tampoco es la gran cosa, sin embargo la comida sale rapido, muy rapido. En cuanto a la calidad diria que es la mejor carne que he probado en Panama en mucho tiempo, los demas platos tambien son de excelente calidad. Si lo que buscan es pasarla bien mejor no vayan, si quieren EXCELENTE carne no duden en pedir el asado de tira..
Gran cena de fin de año a la carta. Es un restaurante argentino con una elevada atención turística en cocina, servicio y ambiente. Completamente lleno en su mayoría de clientes extrajeros, en particular argentinos. Aqui se puede regresar con la seguridad que los niveles de calidad de los platos será siempre buena y uniforme, a precios muy razonables.
Este lugar es malo!
Pedimos barra de ensaladas y habia (como en otros lugares) un par de vegetales enlatados y otros tantos crudos y bien cortados. Nada mas!
Las carne supuesamente USDA Choice estaba dura, mal cocida y recien descongelada. Un abuso que cobren USD 34 por ese pedazo de carne.
No he vuelto, no volvere!
Excelentes carnes, cocidas como se piden, lo cual es difícil en muchos restaurantes. Además de carnes pedimos langostinos, me parecieron un poco chicos, pero estaban bien de sabor. Los patacones buenísimos. El salad bar un poco pobre, aunque las salsas para ponerle a la carne lo compensaban. El servicio excelente, con prontitud y amabilidad.
Restaurante de muchos años. Conserva la calidad de la carne. Las empanaditas son muy ricas. El servicio un poco a la antigua pero sin dudas uno sale satisfecho.
Voy a limitar mis comentarios a la razon principal de visitar el restaurante: las carnes. No veo que tenga que ver el salad bar con la apreciación que los demás comensales han brindado. Si desean ensaladas, hay muchas opciones buenas en Panamá para esto.
Las carnes en MF son muy buenas. El restaurante tiene mucho movimiento y esto garantiza que los productos esten bastante frescos. Las parrilladas mixtas tienen una buena relación costo-cantidad. La sason la mantienen siempre estándar, no es como en otros restaurantes que depende del día de la semana que uno lo visite.
Este restaurante es parada obligada para mi familia como mínimo 1 vez al mes, y he podido degustar casi todo el menu.
Lo mejor: La entraña. El sabor, la textura y la calidad de preparación son surpemos. No he probado una mejor en Panamá.
Lo peor: No pidan el salon reservado que está al final del local. Recibirán visitas constantes de los meseros que van a buscar vinos a la cava, y van a tener que moverse de sus puestos para darles paso.
El servicio puede mejorar mucho mas. Nunca está de más que los meseros sonrian y se muestren alegres al servir.
Si quieren una experiencia "los años locos" sin tener que soportar las manadas de gente y el bullicio permanente, entonces Martin Fierro es una excelente opción.
La comida que sirven no representa el costo de la misma, no cuentan con un menu con acompañamiento para las carnes y la mesa de ensaladas deja mucho que pensar, el lugar parecia una casa modificada, honestamente no me gusto, solo puedo decir a su favor es que el servicio por el personal es excelente
La comida fue muy argentina y de una proporción calidad-precio insuperable. Martín Fierro es tan Años Locos que me impresionó, pero en edición limitada a una extraña dimensión íntima y reservada, ideal para el turismo templado norte americano. Algo que place a los remanentes que quedan de mi alma extranjera. El amigo Gilles trajo de Francia un muestrario de tres quesos franceses de inaudita calidad. A saber. Un “Sélection Saint-Marcellin au lait cru”, de la casa Étoile du Vercors. Un queso de cabra “Cabecou” de la casa Étoile du Quercy. Y un “Le Palet de Causses” de la casa Étoile du Quercy. La comida local, muy bien hecha. APERITIVOS: pulpo gallego, bolas de ceviche frito y pimentones al escabeche. PLATOS CENTRALES: tres órdenes de chorizos, una de molleja, una de entraña, dos de vacío y dos de tiritas con hueso. POSTRES: tarta helada, tres flanes y dos copas de helado de vainilla.