




| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 3.7/5 | 3.5/5 | 4.6/5 | $36 | 106 |
Eran pasadas las 10:00 pm, y 2 intentos fallidos en otros restaurantes me hicieron aterrizar con 2 amigas en Luna. Fue un buen aterrizaje. Buscábamos un sitio para picar algo, y contarnos como había ido nuestras respectivas semanas. Nos acomodamos en la terraza y pedimos la quinoa con arúgula y camarones; las manzanas con manchego; y el flatbread con uvas y blue cheese. Esta última entrada está bien lograda. El pan de la casa integral (también sirven blanco) que nos sirvieron estaba muy rico, suave y fresco, con tres acompañamientos.
La terraza es un sitio acogedor con abanicos que logran mantener el ambiente fresco. Los meseros estuvieron pendientes del agua, de levantar el servicio de la mesa; y de si necesitábamos algo más.
Para satisfacer curiosidad pedimos la carta de postres y tienen un crisp de manzana desestructurado que está es-pec-ta-cu-lar!!
Si se trata de ubicar un sitio para una conversa relax con amigos o con la pareja, este definitivamente puede ser considerado entre las opciones.
La decoración del restaurante es espectacular, la mejor entrada el carpacio de langosta..
Por favor, se nota que este restaurante lo montaron para la gente que le gusta ver y ser visto, creo que el nivel de decoración e inversión no se acerca ni medianamente a lo que puede hacer gastronomicamente...el tartar muy bonito, pero sandia con atun no! ademas estaba super salado...cero!
Mi recomendación! Get a real ejecutive chef!
A este restaurante se nota que le metieron la mano en la decoracion. Todo muy lindo, buen ambiente para una cena con amigos o para algo romantico. Al entrar NADIE nos recibio, habian 2 meseros y 2 bartenders que nos vieron y ni siquiera pararon su conversacion. Mi amigo camino para ir al toilet y al pasar por las mesas fue que alguien le pregunto si tenia reservacion.
El mesero no hablaba lo suficientemente claro para que ambos entendiesemos. Encima lo primero que te ofrecen es lo mas caro del menu. Si pides agua al tiempo, te hacen sentir miserable por no escoger agua con gas o de botella.
La entrada de atun azul con aoli de limon fue un espectaculo. Como fanatico de la comida oriental; era como si cada pedazito de atun fuera una parte de India, con un fuerte sabor a especias que se mezclaban muy bien con suave sabor del atun.
Atun en una cama de vegetales fue mi plato fuerte. La salsa que traian los vegetales sabia como salsa de pizza, lo que fue una decepcion. Debo admitir que sabia rico, pero en ningun momento senti que fuese un plato digno de un chef con experiencia.
Postre - Tartaleta de Maracuya. Algo tradicional, me gusto mas que mi plato principal; el sabor a maracuya estaba muy marcado - muy fresco - y la costra de la tartaleta estaba crujiente.
Considero que por el precio, hay otros restaurantes de buen nivel que ofrecen platillos de mayor calidad gastronomica.
La decoracion del lugar es bellisimo.... la comida estuvo buena pero me estaba esperando mucho mas del lugar, les recomiendo el angus riquisimo pero el pure que trae, parecia pure de cajeta, el ambiente de afuera parecia bien chevere para ir con los amigos a celebrar un cumple o tomar un par de drinks antes de salir a otro lugar.
Ahora lo que no me gusto del lugar, cuando llegue no habia nadie que te recibiera, tuvimos que entrar hasta que alguien nos dijera donde estaba la mesa, alli perdio un par de puntos, pero luego de pagar pensabamos que la propina estaba incluida en la cuenta, salgo a esperar el auto y llega el mesero afuera del establecimiento diciendo no dejar propina osea me quede en shock, habia pensado que no habia pagado la cuenta completamente, muy mal gusto la propina no es obligatoria pero tampoco para llegar a esos extremos.
Un restaurante muy lindo, con mucho gusto para la decoracion. Su sistema de atencion a la mesa no personalizado me llamo la atencion. Mas sin embargo en un lugar como este, el ultimo detalle es el que vale y para eso se necesita cuidado y atencion al cliente. La comida me parecio buena-aceptable con ideas conservadoras y creativas a la vez.
Es cuestion de tiempo dependiendo mas del Maitre que del Chef, que este restaurante se mantenga.
La primera impresión que tuve fue que la decoración ha sido tratada con esmero y buen gusto. La larga espera en la barra me dio tiempo para mirar alrededor y notar algunos aspectos que no estaban del todo bien y a la altura del público al que se quiere llegar. De estos aspectos resalta la acústica que es espantosa, y queda acentuado por el volumen excesivo de la música ambiental. Es un problema común en Panamá el no saber definir la línea entre restaurante y club/disco. Es imposible mantener una conversación cómoda con alguien que esté a más de un metro de distancia.
El menú es simple. No hay gran creatividad o mejor dicho, la creatividad de la decoración va acompañada de un menú de lugar común. La calidad de la comida es aceptable sin brillar. Los postres son repetidos y aburridos. El vino por copas está exageradamente caro y nuevamente, no hay consistencia al verlo servido en una copa común y corriente luego de tener que además pedírselo a un segundo salonero, ya que la salonera que nos atendía lo había olvidado.
El servicio es malísimo. Hay que estar alerta para cuando un salonero mire en nuestra dirección (y no al revés como debiera ser), gesticulemos notoriamente para ser atendidos. Además. . . ¿hasta cuando con el uniforme de negro riguroso? Ahí también Luna comparte los estándares de lugares de perfil mucho más campechano.
La terraza es agradable sin ser excepcional. El servicio mejoró notoriamente, pero. . . el vaso envuelto en la servilletita de papel Corsario se ve un poco runcho entre el ónix iluminado por atrás y las barandas de cristal templado.
Prefiero otros lugares que estén menos afectados por los "ticks nerviosos" de la decoración moderna pero que tengan más imaginación en la comida y esmero en la atención. Ese es el tipo de arte que yo busco al salir a cenar.
¡Ah! Comí entraña y hongos. Estaba bien pero he tenido mejor. Me gustó más el aroma a trufas del plato de al lado. La compañía estuvo excelente, pero eso no tuvo nada que ver con Luna.
Reservamos una mesa para 6 con 4 dias de anticipacion tomando en cuenta que era un viernes de quincena y los comentarios de que era imprescindible reservar , llegamos a la hora de la reserva y tuvimos que esperar por la mesa 30 min, pedimos unos tragos en la barra .
Ordenamos de entrada: Pulpo, Empanaditas de Res y unos tomates apanados , los ultimos fueron los menos apreciados , lo demas estuvo OK.
De plato fuerte , El Red Angus con esparragos fue la eleccion de la mitad de los comensales y coincidimos en lo delicioso y en el termino que se pidieron, La entraña obtuvo la calificacion de excelente y la acompañaron con unos Hongos los cuales probe estaban deliciososss , El rack de cordero era el especial del dia y tambien fue calificado como excelente.
Las entradas y platos fuertes demoraron un poco mas de lo deseado , pero tolerable .La atencion de la mesera fue muy buena hasta que cobro las cuentas incorrectamente y discutio y fue insistente en señalar de que asi se lo habiamos pedido , se le tuvo que recordar quien era el cliente y que tenia que realizar la correcion..... todo lo que hizo en 2 hras de servicio lo daño en 5 minutos.
El ambiente es muy chic definitivamente hay que visitarlo.