


| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 4.1/5 | 3.8/5 | 3.9/5 | $28 | 171 |
Restaurante con especialidad en pescados y mariscos, creado por chef Peruano Gastón Acurio. Ofrece a sus clientes un espacio refrescante y familiar. Lleno de promociones diarias expuestas en una gran pizarra, con los productos más frescos del mar.
Excelente las entradas, la causa Nikeei, los tiraditos, plato fuerte recomendacion Mero con miel.
Fuimos un grupo de 7 y comimos muy bien con los surtidos de ceviches y de causas. Los ingredientes muy frescos y las combinaciones fueron deliciosas. Tambien nos gustaron las empanadas; que realmente fueron algo fuera de lo comun. El servicio fue amable, pero un poco extrano. Hemos ido dos veces y las dos veces nos encanto la comida y no fue extremadamente cara.
Fui el día de mi cumpleaños y a pesar de ellos saber que lo estabamos celebrando ahí, no recibí ninguna atención especial por esta fecha. La comida no cumplió mis expectativas
Fui con mi novio a comer el día de los enamorados me pareció un buen lugar en general, buena comida con un ambiente muy acogedor. lo único que me incomodo y molesto fue la actitud de 2 miembros del personal que discutieron como si el lugar estuviese vació uno de ellos dijo insultos y palabras obscenas fue totalmente poco profesional deberían inculcarle valores a esta SEÑORITA!!! en fin con esa incomodidad ni ganas me dan de volver.
La primera impresión del lugar me chocó con el concepto que tengo de una cevichería; que es algo mas informal sin pasar a lo corriente, sin embargo la decoración no me incomodó. Nos sirvieron las yucas fritas con las salsas, que sorprenden porque no es común, pero ni fu ni fa. Pedí de entrada la causa de pulpo, a mi gusto estaba muy bueno. Lo mejor llegó después: El atún teriyaki con rissoto al pesto, excelente !!!! y el mero al miel, un orgasmo para el paladar. Volvería por la comida, para probar el resto del menú; si lo recomiendo hasta lo que han leido aqui. Pero aún busco la cevichería que me quite un chuchaqui (goma) en un lugar relajado.
El restaurante esta decorado sencillamente, pero me gusto que se puede ver la cocina a través de un vidrio. Fui a almorzar por lo que la iluminación nocturna no se que tal será, pero de dia esta bien. La comida es general es buena, pero no me pareció remalcable. De entrada un ceviche que no le pude capturar el sabor tan peruano que digamos, he probado mejores. De plato fuerte pedimos uno de los platos del día spaguettis con almejas baby a la mantequilla que estuvo bien, el tacu tacu de mariscos que estuvo rico es lo que más recuerdo y la verdad la porción más grande de lo que imagine. Los postres bastante normales, los meseros atentos. Nos decidimos a probar un mojito que estuvo bueno pero algo dulce, es cuestión de gustos.
La comida peruana esta de moda, sin duda. Esto podria llevar al error de pensar que cualquier lugar donde te sirven un lomito saltado y por USD 25 es bueno. Este lugar no es asi, y a mi juicio la comida es corriente y aunque no es mala, tampoco es algo digno de alabanza.
Los ceviches parecen algunos mas panamenos que peruanos por que el limon es exagerado y las porciones poco generosas. Dos claves de la comida criolla peruana. Buen uso del camote para neutralizar, esta vez no el pincante sino el limon amargo. Corriente.
El lomito saltado, escatima las papas fritas y abusa de la salsa china, pero no desentona. Los hay mejores sin duda.
Las causas no estan mal pero les falta sabor, aji rocoto y algo de sal a la papa.
Me quedo con el "tallarin saltado criollo" que sera un version del spaguetti frutti di mari con el toque criollo peruano. Entre los postres, destaca el bunuelo de zapallo (picarones) y el arroz con leche.
En cuanto al ambiente, la decoracion heredada de Astrid & Gaston tal vez le de ciertos toques de refinamiento que si bien armonizan el lugar aun no llegan a darle un ambiente suficientemente prendido. Es un lugar oscuro y sin luz, nada parecido a una cevicheria normal. Es el punto flaco del lugar, apagado como sus paredes sin ventanas.
Es un lugar informal para comer en familia donde las expectativas de buena comida deben manejarse con cuidado. Hay mejores peruanos que este, sin emabrgo lo recomiendo por que en terminos de cevicheria, tampoco hay mejores opciones en Panama.
Colocan chips de zapallos, platano, papas, otoe, entre otros tubérculos de entrada que van acompañados de dos salsas que me parecieron ricos y diferentes.
De entrada ordenamos un ceviche de corvina y pulpo que estuvo bien pero nada espectacular. Pedí la causa crocante pero la mesera muy amablemente me sugirió irme por unas papas que vienen rellenas de lomito saltado, las cuales accedí a cambiar por mi causa. Fue buena elección pero he probado mejores versiones del saltado peruano. Probé un arroz con mariscos que viene en una porción abundante suficiente para compartir entre dos personas que tenía buen sabor. En general la comida estaba bastante baja en sal, ideal para personas con hipertensión, pero no sería mi primera elección de comida peruana en Panamá. Tengo que darle otras oportunidades para probar el extenso menú que se divide entre ceviches, tiraditos, causas y entradas hasta pastas, arroces y rollos.