




| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 4.3/5 | 4.1/5 | 3.8/5 | $37 | 66 |
Qué bueno que hay más y más opciones de cenas informales en Panamá.
Esta vez comí en la terraza del "gastrobar." La mesera, quien demostró excelente conocimiento de la oferta, nos ofreció los menús de ambos el comedor formal y del bar. Noté que las croquetas, por ejemplo, costaban $7 en el bar y $9 en el comedor. Es la misma cocina y en el bar nos dieron 8 croquetas, que creo que es una cantidad más que adecuada.
La calidad de la comida es buena y ostenta dedicación y conocimiento del potencial de una tapa. La croqueta por ejemplo era ligera, crujiente por fuera y cremosa por dentro. El tartar de salmón estaba fresco y deliciosamente preparado...el mejor plato de la noche. La tortilla española, desafortunadamente, estuvo grasosa y un pasada de cocción. Simple y sabroso, el pan gallego con tomate y manchego fue una buena combinación de ingredientes.
Los flatscreens tratan de alegrar la terracita de este "gastrobar" a pesar que lo único que nos separaba del gris estacionamiento era una hilera de matas. El comedor visto de lejos parecía banal y sus etiquetas con nombres de varietales ibéricos parecen un intento perezoso y con poca imaginación.
A perar de su decoración letárgica, este restaurante es una buena opción en San Francisco, y su oferta gastronómica eleva las opciones en esta zona de la ciudad.
Excelente sitio para comer con la familia, buena gama de vinos, el cordero muy apetesible y los cortes de carnes al termino perfecto.
lo unico ser un poquitos mas constantes en el servicio debido a la lentitud a la hora de servir ciertos productos, por lo demas bueno !!!!
Fuimos varias parejas y tapeamos. La comida muy buena, salv
o cuando intentaron meternos un jamón de recebo como si fuera 5 jotas.
El servicio es uno de los peores del planeta. El somelier fue grosero y poco atento. Le voy a dar una nueva oportunidad porque la comida fue muy buena.
Por encontrarnos en ropa informal decidimos sentarnos en el comedor del bar. A pesar de haber muy poca gente el waiter se tardó en tomar nuestro pedido de bebidas. La ensalada de queso de cabra era tan escasa que tuve que pedir nuevamente la carta para comer algo más. Mi acompañante pidió mar y tierra y también era pequeño, además que el mar era UN langostino en lugar de langosta. De sabor y textura en su punto. La corvina a la plancha era una porción de mejor tamaño y estaba cocida en su punto y el sabor delicado. La atención correcta. Un poco costoso para el tamaño de las porciones.
El lugar es muy agradable. Pedimos paella pues se supone que es una de sus especialidades pero no fuimos capaces de comerla pues estaba muy salada!
Personalmente decepcionada con la comida y sobre todo los precios. No puedo entender el costo del pan, el costo del aceite (lo cobran aparte). Las entradas no fueron nada que me haga volver y no había el pescado que pedí. Espero mejoren pues el restaurante tiene condiciones.
Hacia unos años que no frecuentaba El Bodegón, realmente 3 años. Lo visité en días pasados y tuve la impresión que el tiempo no ha pasado. La comida en realidad no me gustó mucho. La podría catalogar de muy normalita. Igualmente el lugar. Sigo sin entender como es posible que cobren el aceite de oliva y el pan ???? Muy caro.
Realmente, fui a este restaurante convencido de encontrar algo diferente y asi fue, lamentablemente no para mi agrado. Llamenme conservador pero prefiero ir a lugares donde darte un poco de aceite de oliva y mantequilla no se considere un antojo del cliente sino una cortesia del restaurante, La comida estuvo buena, como deberiera ser a este precio, pero por favor hagan algo con los gigantescos split que tiene instalados son muy ruidosos para no decir extramadamente frios. Es de mi opinión que salvando lo anterior este restaurante tiene mucho potencial. pero primero espero otros comentarios antes de aventurarme de nuevo.