



| Comida | Servicio | Ambiente | Precio | Votos |
|---|---|---|---|---|
| 3.7/5 | 3.6/5 | 3.6/5 | $33 | 48 |
Una de mis mejores experiencia culinaria en Panamá. El concepto, y las sorpresas que vienen con cada plato "misterioso" son dos buenas excusas para reservar allí.
Es un poco ruidoso el restaurante por no tener separaciones y mesas muy cercas una de la otra.
UNO DE LOS MEJORES EN PANAMA! sobre todo para llevar turista. El ambiente es muy bueno, la calidad de la comida es excelente y la atencion es de las mejores. Recomiendo que hagan reservacion con tiempo por que siempre esta super lleno.

Cada vez es una sorpresa grata ir a este restaurante. Una nueva creativa invencion. El ultimo menu consiste en su mayoria mariscos, siendo los mejores la langosta envuelta en lechuga china y langosta tipo kebab. Un concolon (arroz tostado) de coco con pulpo tpo caribeno delicioso. No se desanimen de la pequena porcion de degustacion... para la final van a quedar mas que satisfechos. para los alergicos a mariscos les ofrecen un menu alternativo de vegetales salteados con las mismas salsas de los platos reemplazados. Si tienen planes para despues calculen facil una cena de 2 horas, el concepto de manolo caracol es sentarse con familia, amigos y colegas a compartir y disfrutar una deliciosa comida,.. sin importar el tiempo.
Muy bueno y en un estilo muy peculiar, no existe una carta.
Encontramos al Manolo por si acaso, caminando en el Casco… De cierto, es muy lleno, por suerte tenían una mesa para dos cuando llegamos (a las 20:30h), pero si son más personas, hay que reservar.
El restaurante fue una grata sorpresa y seguro no debe nada a otros restaurantes con el tipo de “Menu Degustación” que hemos visitado en otros países… Primer, antes de visitar un restaurante como este hay que desnudarse de prejuicios, pues aquí la creatividad del chef es el menú de la noche (que siempre cambia).
Segundo, Manolo Carocol tiene un diferencial pues utiliza productos orgánicos. Dicho eso, volvemos: nos agradó muchísimo la calidad y la creatividad de la comida. Al corso de los 12 platos todo puede ocurrir, de cierto hay platos que nos gustaron mas… Personalmente creo que los postres podrían ser más dulces o tener algo de chocolate cuando fuimos…
El servicio es bueno y los platos se siguen una buena velocidad, donde hay tempo de degustar el plato con paciencia hasta llegar el próximo, sin presa. La carta de vinos es extensa y tiene un buen costo-beneficio (alrededor de 30-40 dólares) pero muchos vinos faltan, solo tenían nuestra tercera opción.
Por fin, lo que no me agradó mucho fue el ambiente… Es algo abierto, con muchas mesas y muy claro y ruidoso… Esperaría algo más intimista (con base en otros restaurantes que visitamos en otros países) pues creo esto es importante para poder aprovechar mejor la experiencia (pues entiendo que hay que “conectarse” con a comida para degustar los diferentes sabores de 12 platos) y el ambiente actual no ayuda pues nos quita esta personalidad para una cena de pareja… Pero se vas entre amigos, ahí sí el ambiente es mas adecuado!
De cierto volveremos para degustar el Menu del día (y quizás tendrá algo de chocolate)!
Me invitaron a este local para variar del tipico restaurante a la carta. Me parecio interesante la idea y se ve muy llamativa la forma en que te van pasando los platos, dependiendo de la recomendacion del chef.
El servicio fue bueno, el mesero nos dio recibio y nos dio la informacion necesaria siendo la primera vez que estabamos en el local, al igual que nos pregunto que si eramos alergicos a algo para evitar cualquier tipo de incidente.
Los platos fueron variados, bastante mariscos. Pulpo al carbon, camarones, ceviche de corvina con frutas, creo que era piña (excelente combinacion, riquisimo), lomitos de cerdo, postres, brochetas y lo que mas me gusto de la noche, fueron las empanadas de queso cabra con una salsa de uvas.
Las porciones son pequenas, pero para los 12 platos que nos sirvieron, completaron un plato formal.
Lo que no era comida de mar, era lo que menos nos gusto, ya que la carne en si no le sentimos mucho sazon, pero por el resto es una agradable experiencia.
Lo que no me gusto mucho fue que el lugar pareciera que no tenia un buen extractor, salimos con un olor a parrilla y aceite de oliva bastante pronunciado pero en general el albiente es bueno. Un lugar para variar y degustar buena comida de mar y gourmet.
Fuimos a conocer este renombrado lugar con el objetivo de pasar un buen rato y celebrar un momento especial. el lugar tiene un ambiente tipo market un poco mas up-class lo cual fue un poco confuso ya q no sabias si vestir casual o formal... tampoco estaba claro como comer ya q a pesar de no ser un restaurante chino habian palitos chinos para comer.... como se comia la sopaaa? La taza era disq minuscula y no cabia una cuchara... t la tomabas?.
nos atendio un chico con perfecto ingles lo cual hizo a mi esposo sentirse a gusto. hasta aqui ibamos bien pero lo que siguio fue caaaaoooss! Nunca nos trajeron la carta de vinos y tuvimos que pararnos para escoger. El mesero si se aparecio 2 veces por la mesa fue mucho. malo malo malo el servicio... nose si fue porque fuimos tarde pero la comida aparte de lenta no era nada especial y por algun motivo solo nos trajeron 8 platos del tamano de una aceituna que en realidad no valirron la pena!!!!" como recomendacion no vayan si tienen hambre y quieren impresionar a alguien. Cheers!
Fuimos este restaurante con gran expectativa ya que no los han recomendado en muchas oportunidades. A la llegada nos encontramos un salón amplio que estaba completamente lleno. El ambiente muy bueno lamentablemente hasta ahí llego lo bueno. Lo primero fue con el vino, nos llevaron una carta de vinos muy creativa, pero pedimos 5 vinos que no tenían. De ahí empezó el menú de degustacion, lo primero una crema de zapallo de buen sabor pero fría. Ninguno de los platos resalto. El servicio lento, a una de las personas se le boto una copa de vino y a nuestra sorpresa en ningún momento llego nadie a ayudarnos.
Esperemos que haya sido una mala noche, pero sin dudo no creo que regresemos.