En Panamá Acha. En el mundo hubiese sido El Bulli. Como ya no existirá más, me quedo con El Chiringuito.
Tipo de comida favorita:
Qué difîcil nombrar un favorito. Me gustan los mariscos y pescados de aguas frías. Quesos, trufas, foie gras y embutidos europeos. Carnes argentinas y japonesas y ¡la variedad de la comida china!
Para acompañar mi comida no puede faltar:
Vino
El mejor plato que he comido:
Hamburgesa de Kobe beef con foie gras!
Mejor descubrimiento reciente:
El cangrejo de Acha
Postre favorito:
Tiramisú
Cerveza favorita:
Pilsner Urquell
Vino favorito:
Depende de con qué comida se va a parear. Sin embargo uno de los vinos que más me ha impresionado es Montes Alpha M. También el Casanova di Neri Brunello Di Montalcino
En mi humilde y criticona opinión, es el mejor restaurante italiano del momento pero..... Los crostini necesitan más pasión, las pastas muy buenas, las pizzas también pero Brava se los lleva. el tiramisú es tan bueno como el que hago en casa y eso es mucho decir... ejem.... los calzone de Ferrero... wow...! Este restaurante pudo haber tenido una mejor ubicación más poética, pero es fácil estacionar. la decoración podría prescindir de los cuadros de los amigos de los dueños hasta que aprendan a pintar bien. Hoy ando especialmente criticón pero el resumen es que Stizzoli es la mejor opción italiana hoy por hoy, pero puede mejora.
¿Qué pasó con Ten Bistro? ¿Será que Fabien Migny ha salido en unas largas vacaciones y nadie ha quedado a cargo? por donde empezar. . . el servicio ha decaido. . . la hostess y los waiters parecen aburridos y desinteresados. En mejores tiempos de este restaurante habia mas disposición para atender. No nos trajeron pan... tuvimos que pedirlo y nos han servido unos panecillos trasnochados que se veian como las sobras que eran, en el fondo de un canasto donde habian puesto exactamente los 4 panes que nos sirvieron. adivino que tenian unos dos dias desde que salieron del horno. Las pastas bien pero presentadas con pereza. El salmón saladisimo. El espresso.... bueno.... creo que llegó la hora de capacitar a alguien como barista: el peor espresso del año en mis libros. Chef Migny: ¿qué pasó? ¿se acabó el amor por su bistró? Véndalo, ciérrelo y abra de nuevo. . . pero haga algo
A mi parecer es uno de los mejores lugares para saciar al carnivoro que hay en mi. Si le copiaran las papas souffle al Palacio de la Papa Frita no iria a ninguna otra parrillada. El parrillero sabe preparar la carne a punto perfectamente y he sabido que el muy vendido tambien la despacha 3/4 a aquellos que atentan contra la gastronomia.
La comida estuvo muy buena. En lo demás. . . El servicio es horroroso: la mesera vestida con un polo sucio y desteñido nos explicó que un plato era arroz "con unos puntitos negros que yo no sé lo que son". Para pedir que por favor apagaran el repetitivo hip-hop indio que sonaba a todo volumen, tuvimos que hacerlo con lenguaje de señas a la mesera, que por nada iba a interrumpir su conversación personal por celular. Luego de que apagaron la música pudimos conversar por breves minutos. Breves porque al poco rato las meseras ,seguramente aprovechando que eramos las unicas personas ahi, empezaron a sacar todas las sillas de la terraza donde estábamos para cambiar todos los manteles de todas las mesas y luego volver a colocar todas las sillas de regreso en su lugar. La bulla de las sillas metálicas rozando el piso de la terraza no permitía que uno oyera nada más. Cuando otros críticos de este espantoso local han hablado de un "buen ambiente", no sé a qué exactamente se refieren. Este restaurante es básicamente una terraza con aspecto desgastado y vetusto sobre una calle donde pasan camiones sonando sus bocinas. No hay decoración y la música ambiental es un eterno loop. Ha quedado fuera de mi lista de opciones. . . salvo que tengan entrega a domicilio.
Me gustó La Forchetta. Pasamos un muy buen rato y comimos bien. Pedimos como entremeses los gnoccos fritos y carpaccio. Seguimos con lasagna, pizza, spaghetti y atún. Vino de la casa blanco y tinto. La comida estaba muy bien. La atención un tanto distraída así que no entiendo el "hype" de algunos comentarios elogiosos es este aspecto. El lugar está bonito. Nice but not thrilling. Voy a regresar de todos modos eso sí.
Que rico es encontrar algo nuevo. El menú es novedoso y entretenido. La atención es la que uno esperaría encontrar más a menudo: muy cordial y atenta.
El ambiente es relajado e informal.
Recomiendo los Money Bags y los Ramen pero ojo con el picante!!!!
Me gusta Market. Es de los lugares a los que siempre regreso. Me gustan sus hamburguesas y su wrap de hongos portobello.
Mi lugar preferido para sentarme es en la barra de espaldas a la ventana. Desde esta posición no me afecta tanto el único defecto que le he encontrado a este restaurante: el ruido. Cuando todos los materiales de construcción son duros, el lugar va a ser una cámara de reverberancia.
Fui con mi hija a comer algo a media mañana. Ordenamos dos emparedados similares: uno frío de tomate, albahaca y mozzarella en pan francés y otro igual pero al grill. Además pedimos dos Coca-Colas de dieta.
Primero llegaron las sodas. Si el waiter pudiese haber arrojado las latas desde donde las sacó lo hubiese hecho. Prácticamente las tiró sobre la mesa, sacó un par de carrizos de su delantal que también dejó caer sin gracias sobre la superficie y nos dejó dos vasos plásticos con hielo. Un vaso plástico absorbe los sabores y olores de todo lo que pones en él y éste era exactamente el caso, la Coca-Cola sabía a una mezcla de soda, frutas y detergente. Nunca se deben usar vasos plásticos en un restaurante por su alta rotación. No nos dieron servilletas.
Los emparedados llegaron. No había diferencia entre ellos. El waiter nos indicó cuál era el que venía del grill. El otro también venía en pan caliente y con el queso semi-derretido (?). El pan "francés" no había pasado ni el DELF 1. El tomate estaba mal cortado y la albahaca era una fugaz pasada de una pasta aceitosa e insípida. El queso se salvaba, salvo que lo esperaba frío, según lo había ordenado.
Tomato ofende. Es un desperdicio de tiempo y de dinero.
¿Qué le pasó a Segundo Muelle? Fui hoy con mis hijas para que compartieran conmigo lo que consideraba un buen almuerzo, en un buen lugar, bien atendido. Me encontré con que Segundo Muelle ha cambiado enormemente.
Nos sentamos en la mal iluminada mesa que nos sugirió la anfitriona. En vez de los chips de plátano y yuca que servían antes para picar mientras se analiza el menú, nos pusieron un plato de chips de paquete, del fondo del paquete, donde los chips ya son pedacitos. Nos dio un poquito de desconfianza el pensar cuántas veces habían sido reciclados los restos que otros comensales dejan en ese bowl.
El servicio estaba lento como nunca. Después de las entradas. . . muuuuucho rato después, aparecieron los platos de fondo. ¡Cómo se ha descuidado la presentación! Por eso mi nota a la comida es baja. Solo porque el sabor de la comida que había sido arrojada al plato era bueno (no sé con qué apuro armaron los platos si se tomaron todo el tiempo del mundo).
Tuvimos que pedir a la anfitriona que nos hiciera el favor de traernos dos sodas y una cerveza, ya que el waiter nunca llegó con ellas.
Ya no vuelvo. Extraño el Segundo Muelle de antes. Es triste como un restaurante que impresionaba por su originalidad, buen ambiente y buena atención, ha sucumbido a la mediocridad.