Muchas veces es mas fácil quejarse de un restaurante escondido tras la pantalla de la computadora que llamar al mesero o al dueño y decirle claramente que algo no te gusta para darles la posibilidad de cambiarlo y así subsanar el fallo.
En el restaurante Alkimia se come francamente bien, y el personal que atiende y los dueños siempre están presentes para atender y resolver cualquier contratiempo que surja sobre la marcha.
Es importante reconocer que en un momento dado algo puede no salir como es debido pero que hablando las cosas se arreglan.
Les esperamos por ALKIMIA para que puedan comprobar la buena calidad de la comida y su buen servicio.
Me hablaron de este restaurante hace como dos semanas y por fin encontre el momento para visitarlo. Aunque bien centrico en Obarrio, la calle queda algo escondida y necesitamos ubicarnos bien para no perdernos pero al llegar nos llevamos una muy grata sorpresa.
La casa en la que se ubica es bien bonita y el espacio muy agradable, la terraza es ideal para tapear, tomar tragos y fumar, que falta hacen lugares para los que fuman.
Tienen una carta de tapas, todas bien ricas y a buenos precios y un menu general algo escaso pero todo muy rico. Eche en falta una carta de vinos mas completa pero la velada fue inmejorable y seguro que volveremos muchas veces por alli a visitar a la Chef Gemma que es una gran anfitriona.
Mucha suerte.
Suelo ir a Nikki con cierta asiduidad, tanto a mediodia a almorzar como en la noche a picar algo y tomar unos tragos. Nunca he sentido la sensacion de encontrarme en un local dentro de un centro comercial, han logrado crear un ambiente muy bueno y el servicio de primera, no pareces estar en Panama, tanto Charly en la barra como Demetrio en las mesas son geniales.
La comida es buena, nada espectacular pero cumple con creces las espectativas del local, la hamburguesa de angus es una pasada.
La terraza es super bonita y acogedora, definitivamente Nikki es un local a tener en cuenta.
La Vitrola es un restaurante que lo tiene todo para triunfar, es amplio, luminoso, bonito, elegante, comodo, y ademas de todo eso se come muy bien y la atencion es buena, merece la pena desplazarse hasta Costa del Este solo para comer ahi.
Suelo ir a mediodia para degustar su menu ejecutivo, es muy completo y la mesa de entradas y ensaladas es espectacular, en la noche el ambiente cambia y se convierte en un local romantico donde compartir una entrañable velada.
Lo unico malo es que un dia no dejaron entrar a mi hijo por vestir pantalon tipo bermudas, nadie me habia advertido que hay que vestir de etiqueta para visitarles.
Una tarde recibi la llamada de una amiga que estaba organizando una cena en un restaurante nuevo llamado La Vie En Rose, habia pasado por la puerta pero aun no lo conocia por lo que me prepare para ir a cenar y vivir una nueva experiencia culinaria.
Nada mas entrar da la impresion de ser teletransportado al Paris de la pos guerra, te inunda una sensacion de melancolia y glamour, es un viaje al pasado donde todo esta en su sitio y nada esta puesto al azar.
La comida y el servicio son otra cosa, parece mentira que se hayan gastado tanta plata en decorar el local y la carta no este acorde con eso, las opciones son pocas y mal balanceadas y el servicio lento e inexperto, pero eso en Panama es normal.
Creo que si los propietarios hacen un esfuerzo pueden conseguir un restaurante supremo porque tienen el escenario apropiado.
Me habian hablado muy bien de Maito por lo que mis espectativas eran muy altas. Estuve intentando reservar para cenar durante dias y fue una mision imposible ya que siempre parecen estar llenos.
Aproveche un mediodia durante el mundial de futbol porque me dijeron que en esa epoca no necesitaba reservar y asi fue, el local no tenia demasiados clientes pero aun asi el servicio no fue demasiado bueno, la comida me gusto mucho, todo muy rico, lo unico es que me recomendaron una entrada de filete con foie-gras que estaba muy rica pero salio muy cara, me hubiese gustado saber el precio antes de pedirla.
Seguramente volvere un dia de estos.
Me gusta Mostaza, es de esos restaurantes romanticos y acogedores que te hacen sentir como en casa.
Suelo ir a cenar a Mostaza acompanado de mi esposa para celebrar alguna cena romantica o tambien para compartir cenas de amigos o familia, el lugar es genial y muy recomendable.
He ido en un par de ocasiones a La Mar acompanado de amigos, la decoracion es bonita y la cocina es vista a traves de unos vidrios.
La comida peruana que ofrecen es buena pero he estado en otros peruanos de la ciudad que te ofrecen mas por menos dinero, el servicio estuvo algo lento y despistado y algo que no me gusto es que no dejan la botella de vino en la mesa por lo que cada vez que deseas reponer vino en tu copa has de perseguir a los meseros para que lo hagan.
Aun asi es un restaurante que recomiendo, una buena experiencia aunque mejorable.
Nada mas entrar en Hacienda Real me fascino su decoración, esta situado en una gran casa de Bellavista remodelada de forma espectacular, había quedado con unos amigos y llegue el primero, los saloneros me ofrecieron dar un tour por sus instalaciones y quede fascinado con las plantas altas y su cava de vinos.
La comida no la vi acorde con la belleza del lugar, no se come mal pero tampoco bien, ya conocía el restaurante de Guatemala y recuerdo haber comido mejor allí. Tuvimos un percance con los vinos ya que pedí dos de la carta que no tenían, y el tercero vino en mal estado y tuvieron que cambiarlo.
Hacienda Real es un restaurante al que hay que ir al menos una vez, merece la pena visitar sus instalaciones.
Que decir del Golden Unicorn, es el desayuno chino por excelencia en Panamá. Esta es la visita obligada de todos los que me visitan y mi desayuno chino una vez a la semana, los platillos son excelentes pero el servicio suele ser lento, sobre todo si te ubican en el salón del fondo.
Los domingos son impresionantes las filas que se forman y lo mejor de todo es que te encuentras con medio Panamá, amigos a los que hace tiempo no veías y les saludas de sorpresa.
Este restaurante es una magnifica experiencia cada vez que lo visito.
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