Visitaba este restaurante frecuentemente por los vinos, sangría y tapas, lo que era muy adecuado para reuniones con amigos. Ahora es administrado por unos venezolanos, que le han quitado la mística al lugar, perdiendo su intimidad y calidez. La comida ha bajado notablemente de calidad, la estructura se ve deteriorada y cuando preparan los platos se sienten los olores en las mesas. Espero mejoren sino perderemos unos de los lugares clásicos de la ciudad.
P.D. La sangría es aceptable ... pero no como la original que era insignia del lugar.
Tenía altas expectativas de este nuevo restaurante y fuimos a visitarlo, el ambiente es cálido y agradable con música de fondo muy buena. Lo malo inicio con las entradas, pedí almejas y no tenían ... luego de esto busque otra opciones que igual estaban agotadas, así que preferí saltarme la entrada. Solicitamos pasta, la cual llego caliente y al dente, pero con un punto de sal alto, que costo disfrutarla como era debido. Al finalizar, solicitamos postre, de lo cual solo tenían tiramisú, lo cual acepte para aplacar lo salado de la comida. El servicio es muy atento. Aún así no creo que regresemos a este restaurante.
Basados en las recomendaciones de amigos fuimos a Burger Bar a probar sus hamburguesas, lo cual fue una decepción enorme. La entrada fueron buffalo wings, las cuales no comimos a gusto ya que estaban crudas en el centro y con sabor raro, como si estuvieran pasadas. El fuerte fue la Japanese Swiss y la carne estaba muy cruda y con sabor a nevera, mi esposa pidió la de filete de pollo y se le sentía un sabor a viejo. El servicio fue malo, ya que llegó un grupo de personas y se olvidaron del resto de los clientes. Lo único favorable fue que la salsa Blue Cheese esta muy bien lograda, en textura y sabor.
No creo que regresemos ...
Buena comida y raciones responsables, les recomiendo pedir una entrada y un plato fuerte, con esto comen dos personas perfectamente. Los jugos, sodas son caros considerando el lugar ... creo que pueden mejorar este precio.
El ambiente es sencillo, nada del otro mundo pero si es agradable. En horas pico hay problemas de estacionamiento.
Las mejores arepas estan en este lugar; tostadas y con buena cantidad de relleno. Les recomiendo la cachapa y los tequeños con jalea de guayaba. Para los que gustan de un café, aquí lo hacen excelente y al termino que usted lo desee... plus: la atención del Sr. Felipe